Arte sobre médicos: Pintura y medicina

La relación entre las Humanidades y la Medicina goza actualmente de una salud aceptable, mejor en algunos países que en otros, todo hay que decirlo.

Doctor surrounded by a family with butler serving him some liquid. Copyright: This image may not be saved locally, modified, reproduced, or distributed by any other means without the written permission of the copyright owners.

Mientras en nuestro país las iniciativas sobre este tema son escasas y escasamente difundidas, encontramos mucha información en otros lugares. Como ejemplo está la  Literature, Arts and Medicine Database, un proyecto inicialmente lanzado por la Universidad de Nueva York y actualmente de caráctar interinstitucional. Su definición y objetivos, según su propia página web, son:

“The Literature, Arts, & Medicine Database is an annotated multimedia listing of prose, poetry, film, video and art that was developed to be a dynamic, accessible, comprehensive resource for teaching and research in MEDICAL HUMANITIES, and for use in health/pre-health, graduate and undergraduate liberal arts and social science settings. “

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Análisis lexicométrico de dos blogs de temática feminista

Para el proyecto de investigación de esta asignatura he elegido dos blogs de temática feminista (o femenina, todo depende de cómo lo enfoquemos):

Características del análisis:

El País: Mujeres: http://blogs.elpais.com/mujeres/

Temporalidad: entradas desde el 1 de enero de 2013 al 30 de abril de 2013

Número de entradas: 37

Movimientos de género:  http://www.movimientosdegenero.com

Temporalidad: todos las entradas desde el inicio del blog hasta el 9 de abril de 2013

Número de entradas: 57

En ambos casos se ha elegido un número elevado de entradas con el fin de tener suficiente material para poder hacer un análisis y una comparación entre ambos con alguna validez.

Software de análisis: AntConc 3.2.4w (disponible en http://www.antlab.sci.waseda.ac.jp/index.html )

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La deconstrucción de las Identidades

En esta página irán apareciendo las entradas correspondientes a la tarea propuesta en la asignatura “Didáctica de las Ciencias Sociales y las Humanidades con las TICs”, del Grado de Humanidades de la UOC.

El objetivo es presentar un blog sobre identidad y nacionalismo.

¿Sociedad del Conocimiento o de la Ignorancia?

El concepto de hipertexto crece y se expande en un nuevo paradigma de sociedad: “ LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO”.

Las anotaciones de esta entrada son reflexiones y conclusiones a partir de la lectura (total o parcial) de los siguientes textos:

La Sociedad de la Ignorancia, editado por Gonzalo Mayos Solsona and Antoni Brey. 1. ed. Atalaya 417. Barcelona: Ediciones sociedad-de-la-informacionPenínsula, 2011.

La era de la información: economía, sociedad y cultura.  Manuel Castells.  Madrid: Alianza, 2003.

Historia de la sociedad de la información, de Armand Mattelart. Barcelona: Paidós, 2007.

Pero antes, una anécdota personal. Hace un par de años, tras volver de una reunión en la que me habían explicado el funcionamiento de la nueva Biblioteca Virtual del Servicio Canario de Salud, comenté a uno de mis compañeros, inquieto buscador de conocimiento, las posibilidades que ofrecía. Tras explicarle los modos de acceso y los recursos disponibles, solo pudo comentar una cosa: “Esto me provoca una gran frustación. Disponer, al alcance de la mano, de tanta información y no poder abarcarla toda, provoca sentimiento de culpa. Siempre hay mucho que no podremos saber.”

La Sociedad de la Información y el Conocimiento, por tanto, tiene dos caras: la de las posibilidades y la de las realidades. Y en ambas hay aspectos positivos y negativos.

 En primer lugar, este nuevo paradigma nos ofrece muchas mejoras:

–       La posibilidad de disponer de toda la información del mundo sobre cualquier tema

–       El acceso ilimitado a la información: la transparencia

–       La libertad para decidir qué información necesitamos para tomar nuestras decisiones

–   La posibilidad de comunicarnos de modo ilimitado, sin barreras temporales o geográficas.

Las mejoras tienen, sin embargo, su lado oscuro:

–   El exceso de información es inabarcable, nadie puede estar al día en todos los conocimientos que necesita. Es la “infoxicación

–   Se hace necesario convertirse en “expertos” en áreas concretas, lo que nos deja aislados del conocimiento general para el funcionamiento social y democrático. La obsolescencia cognitiva nos obliga a renunciar a una cultura estable, por lo que solo queda el recurso a potenciar la vida privada en detrimento de la vida pública/social: la democracia se resiente.

–    El tiempo dedicado a buscar información no deja tiempo para crear el conocimiento, que necesita de la reflexión a partir de la información. Por lo tanto, la sociedad de la información genera una sociedad de la ignorancia y de la incultura.

–  La subjetividad se construye, en este momento, preferentemente a partir de la transmisión horizontal de la cultura, una cultura en perpetuo cambio que no permite la adaptación del individuo, y que es plural hasta el infinito, obligando a la elección constante.

–   La pluralidad y la infinitud de información disponible obliga a renunciar a disponer de una cultura general suficiente que permita el empoderamiento democrático, obligando a cada individuo a especializarse en un solo campo de conocimiento y a dedicar toda su energía a mantener el nivel adecuado.

–   Pero, sin disponer de una cultura global que le permita tener una idea general de la sociedad, queda a merced de los mensajes, especialmente los audiovisuales, que, controlados desde una estructura de poder difuso, permiten mantener las viejas estructuras sociales de poder, especialmente las patriarcales, sin que se produzca una reacción a ellas. El único reducto de reacción se encuentra en el refugio en viejos valores, transformados por lo actual, lo religioso, lo étnico o lo nacional, se constituyen en un amarre seguro ante la indefinición y la pluralidad. Y en esa necesidad de una identidad segura se asientan los fundamentalismos actuales.

La cara oscura no invalida el potencial de las Tecnologías de la Información y el Conocimiento, pero si no conocemos los aspectos positivos y negativos por igual podemos acabar viviendo en un mundo irreal. Si somos demasiado utópicos con el beneficio esperable de los avances tecnológicos no podremos entender las derivas inesperadas de la sociedad. Nos toca por tanto, renunciar a parte de la información y comenzar a crear conocimiento.

El hipertexto

Probablemente todos hayamos oídos alguna vez el término “hipertexto” y, en la mayoría de los casos pensaremos que se trata de algo relacionado con internet y la web.

Tomado de http://paulasacri.blogspot.com.es/2008_09_01_archive.html

El “hipertexto” tiene varias acepciones. Es a la vez el concepto de escritura no secuencial, basada en diferentes fragmentos (nodos) que se relacionan mediante enlaces (Ted Nelson) y la herramienta que nos permite crear este tipo de textos.

La hipertextualidad se sustenta sobre las siguientes bases teóricas (Campàs, El Hipertexto):

  • La teoría de que el cerebro humano funciona mediante asociación de ideas: Vannevar Bush diseñó, en la etapa pre-internet, una máquina que sería capaz de recuperar la información mediante este proceso de asociación de ideas (el Memex)
  • La filosofía de Wittgenstein, que tras formular el giro lingüístico, expresó en sus “Investigaciones filosóficas” la imposibilidad de expresar en escritura lineal (en texto secuencial) las ideas que relamente le venían a la cabeza.
  • Las teorías de la complejidad: que se oponen al paradigma de la simplificación que ha prevalecido en la ciencia positivista. Se relaciona claramente con la teoría del caos.

El hipertexto será pues una construcción textual realizada mediante fragmentos de textos (nodos), más o menos extensos, que se relacionan entre ellos mediante enlaces que pueden ser activados desde los anclajes a diferentes partes de cada texto. De este modo el lector puede construir su propio itinerario de lectura, en función de los fragmentos que va activando.

Entre las diferentes definiciones que se pueden aportar están las siguientes:

  • Ted Nelson: “aquella estructura que no se puede imprimir de manera adecuada
  • Ronald Barthes: “implica un texto formado por fragmentos de texto (lexias) y los enlaces electrónicos que los conectan entre sí”. “texto formado por bloques de palabras unidos electrónicamente en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta”.
  • George Landow: “medio informático que relaciona infomración, tanto verbal como no verbal”
  • Michel Foucault: e”el texto siempre es una red de enlaces: laas fronteras d eun libro no están bine definidad, ya que se encuentra atrapado en un sistema de referencias a otros libros…”
  • Jacques Derrida: “una forma de texto más rica, más libre, más fiel a nuestra experiencia potencial, depende de unidades discretas de lectura”
  • Pierre Lèvy: “un hipertexto es un conjunto de nodos vinculados por conexiones”
  • Norman Meyrowitz: “es al mismo tiempo herramienta para el escritor y medio para el lector”
  • Gary Marchioniru: “un documento electrónico que aprovecha las ventajas de acceso aleatorio a los ordenadores para superar la estricta linealidad de lectura”
  • Codina: “el hipertexto es al avez un modelo teórico, una abstracción, una clase de programas informáticos o una clase de documentos digitales”

Como podemos ver la hipertextualidad es un concepto que se relaciona claramente con las filosofías de la contemporaneidad y que se ha desarrollado exponencialmente al disponer de herramientas informáticas, donde internet es la principal, aunque no la única, forma de poner hipertextos a disposición de los lectores.

Pero, en este blog, además de presentar estos conceptos, me dedico a relacionarlos con la práctica actual de la medicina, especialmente la medicina de familia. ¿Podemos decir que la medicina es una práctica textual o hipertextual? Desde luego las nuevas historias clínicas informatizadas tienen una estructura hipertextual (si las usamos en todo su potencial), ya que podemos ir construyendo una lectura diferente en función de los enlaces que visitamos dentro de cada paciente. E incluso, nuestras lecturas pueden ser diferentes de una visita a otra (algo que no ocurría con las historias en papel).

Pero, además, creo que podríamos decir que la medicina de familia es una práctica que se asemeja a la creación hipertextual (tal vez más que a la narratividad simple) porque, en la práctica habitual, vamos activando diferentes fragmentos de historias (textos/nodos) en función de los anclajes que nos llaman la atención (palabras/gestos/exploraciones) en el paciente. Supongo que aquí hay mucho campo para reflexionar, pensar y aprender sobre las implicaciones que puede tener cambiar nuestra mirada sobre el paciente como texto al paciente como hipertexto.

Compartir el conocimiento

“Ki Deus a duné escïence
E de parler bon’ eloquence
Ne s’en deit taisir ne celer,
ainz se deit volunters mustrer” (Lais. Marie de France. Introducción)

Lo que viene a significar, según la traducción de Carlos Alvar, en Lais de Maria de Francia: ” A quien Dios ha dado sabiduría y buena elocuencia para hablar no debe callarse ni esconderse, sino que debe mostrarlo con agrado”

Pensemos que esta introducción fue escrita en el siglo XII, entre los años 1160 y 1180, por la primera mujer escritora de la que se tiene conocimiento en la Literatura Europea. Si intentamos hacer una actualización a nuestro momento histórico, mi reflexión me conduce al compromiso de compartir lo aprendido.

Tal vez hoy no debamos decir que Dios concede la inteligencia, pues no está de actualidad, pero sí podemos afirmar que algunos hemos tenido la suerte de acceder al sistema educativo, a diferentes fuentes de aprendizaje y conocimiento, y tenemos experiencias singulares. Compartir todo esto con los demás es una obligación, para permitir que el conocimiento crezca a partir del diálogo y la reflexión.

Ahora, como nunca, disponemos de los medios para difundir y compartir. María de Francia tuvo poco más que la posibilidad de producir unos pocos manuscritos, en los que dejó plasmados en escritura lo que hasta entonces era conocimiento oral, el de las leyendas bretonas. Además, puso en valor la lengua provenzal, más allá de usar el latín, como hacían las clases cultas, permitiendo el acceso al conocimiento a aquellos que no conocían esa lengua. Y se puede decir que protagonizó el inicio de la literatura en francés.

A nosotros nos toca seguir abriendo camino, poniendo el conocimiento al alcance de todos. E intentando traducir lo que la medicina presenta en un lenguaje para iniciados a todos los que pudieran estar interesados en ello.

Como podeis ver, del estudio de materias en principio nada relacionadas con la medicina se puede extraer conocimiento útil para todos. Y, sobre todo, reflexión.

Conocimiento ≠ Ciencia

Estamos acostumbrados a pensar que conocimiento y ciencia son sinónimos o, al menos, a pensar que solo el saber proporcionado por la ciencia puede tener la confianza suficiente para ser considerado el único conocimiento válido. Probablemente esto se ve reforzado por la apetencia de la Medicina por los postulados del positivismo científico y de la revolución que se produjo en el mundo médico gracias a los avances científicos a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

Pero llama la atención que en los estudios de Medicina no se plantee la reflexión epistemológica, es decir, una reflexión sobre el modo en que la Medicina conoce y qué tipo de conocimiento considera correcto y qué tipo de conocimiento debería considerar correcto.

La definición clásica de “Conocimiento” es : “creencia verdadera y adecuadamente justificada“, es decir, conocemos cuando damos razón de una cosa, cuando se justifica con razonamiento. De este modo es posible que podamos tener conocimiento no solo por la evidencia sino también por el razonamiento. Y, lo que es más, el conocimiento es una creencia en el sentido en que es contingente al momento en que se enuncia y puede ser falsa en el futuro.

En la historia de la filosofía podemos encontrar diversos modos de entender lo que es conocimiento válido o no, e incluso quienes afirman que no es posible conocer (los escépticos). Por ello resulta muy peligroso afirmar categóricamente que solo el saber proporcionado por el método científico deber ser considerado como conocimiento válido.

A partir de esta premisa se abre un mundo de descubrimientos que nos permiten reflexionar sobre la medicina y el modo en que conocemos dentro de ella. Por supuesto, ello nos llevará necesariamente a tener que exponer lo que creemos que es la medicina: es decir, epistemología y ontología (saber y ser). Y posiblemente nos aleje de cualquier tipo de absolutismo científico (o no).

Pero esa es la aventura que me he propuesto con este blog.

Un comienzo…

Estimad@s amig@s lectores que os acerqueis aquí,

el objetivo de este blog es crear un espacio de reflexión, principalmente, de reflexión personal, sobre las intersecciones entre la Medicina, la Ciencia y el Arte. El tema central es la Medicina, pero dado que la entiendo como una práctica humana, es imposible separarla del conocimiento de la ciencia y de las humanidades (que aquí agrupo bajo el término “Arte”).

No se trata de considerar que la Medicina es Ciencia y Arte, como siempre me enseñaron mis profesores y mayores, sino que la Medicina es una práctica, una profesión, que necesita a la Ciencia y al Arte para actuar. De ellas extrae conocimiento, que aplica a las personas, a ambos lados de la mesa (profesionales y pacientes).

Por eso, en este blog iré anotando esos hallazgos que, procedentes de las tres fuentes, encuentre útiles para abordar mi práctica médica, reflexionar sobre ella, y sobre todo, parafraseando a Maimónides

Maimonides-2

buscando la ocasión de ensanchar infatigablemente mis conocimientos, pues si el arte es ilimitado el espíritu del hombre avanza siempre

Espero que otros se unan a mí en esta aventura.

Bienvenidos.