LA TRADICIÓN CULTURAL COMO BASE DE LA NACIÓN.

Cómo hemos visto en la entrada anterior, existe un proceso, casi siempre inconsciente, por el que se construye la identidad, individual  y colectiva. Pero también existen modos conscientes y voluntarios de fomentar la creación de una identidad colectiva. En el contexto de la idea foucaldiana de que la identidad es un modo de control por el poder, podemos suponer que el poder debe tener sus propias herramientas para conformarla. Una de estas herramientas es la tradición. Las tradiciones dan forma a la cultura de un grupo, proporcionando elementos de identificación comunes.

Que todas las tradiciones son inventadas no es un concepto complejo de comprender. En algún momento se inició el comportamiento que hoy llamamos tradición, y alguien o muchos se encargaron de darle valor de continuidad para constituirlos como tradiciones. Lo que convierte a un comportamiento en tradición es la aceptación de su valor por todo el colectivo. Las tradiciones pueden ser muy actuales o muy antiguas, pero no son naturales y, por tanto, no podemos considerarlas neutrales. Están cargadas de valor simbólico y su significado puede estar ligado a una intencionalidad, a la imposición de determinados significados culturales, de creencias o de valores, que conforman el modo en que una comunidad se comporta. Continuar leyendo “LA TRADICIÓN CULTURAL COMO BASE DE LA NACIÓN.”