In-corporar. Comentarios sobre Illness, de Havi Carel (I)

He comenzado a leer el libro de Havi Carel, Illness, the Cry of the Flesh. Havi Carel es una filósofa que escribe sobre el significado de la enfermedad desde la filosofía. Aquejada de una grave enfermedad pulmonar, comenzó a preguntarse qué podía aportar la filosofía a la comprensión de la enfermedad. Ya en la introducción explica cómo tuvo que aprender a traducir los conceptos filosóficos para que pudieran ser comprendidos por médicos. Y lo consigue (auqnue tal vez yo no soy una buena crítica en este tema, porque algo de filosofía soy capaz de leer).

Jacket image for IllnessEn este libro comienza por contar su experiencia, su descubrimiento de la limitación y el  miedo asociado a ser diagnosticada de una enfermedad limitante y amenzante que ponía en oscuro y en duda su propio futuro vital.

El primer capítulo explica la base de su explicación de la enfermedad. Se apoya en la filosofía de Marleau-Ponty. Marleau-Ponty es un filósofo del siglo XX (de esos que nunca nos explicaron en el bachillerato por ser demasiado actual) que escribió sobre la fenomenología de la percepción. Para este autor, el elemento fundamental en nuestra existencia es el cuerpo. En contra de la idea cartesiana (de Descartes) de que somos alma y cuerpo y de que lo fundamental es el alma (que provisionalmente se encuentra en el cuerpo), Marleau-Ponty explica que solo “somos” en “un cuerpo”. Todo lo que somos y nuestra relación con el mundo se establece porque tenemos un cuerpo. Este cuerpo es a la vez “objetivo” (puede ser medido, pesado, analizado, dividido en partes) y “subjetivo” (es el recipiente de nuestros deseos, anhelos, pensamientos, relación y comprensión del mundo, el asiento de nuestra subjetividad). Sigue leyendo

De lecturas y lecturas…

Una de las cosas que más he apreciado en estos últimos años, estudiando Humanidades, es la obligación  de leer a múltiples autores con el objetivo de reflexionar sobre sus perspectivas. Estaba acostumbrada a leer solamente para distraerme y para aprenderme contenidos. Por eso me ha resultado de gran interés los dos artículos publicados por Francesc Borrell en la web Doctutor.

4166117949_6df43348d6_mVeamos, mi casa está llena de libros. Leer ha sido y es uno de mis vicios principales. Gastar dinero en libros es mi perdición. Prefiero una libreria a la planta femenina de El Corte Inglés. Pero no creo que nadie se entretuviera en enseñarme a leer en toda mi vida. No me refiero a decodficar y reconocer las palabras, sino a ser capaz de establecer un diálogo con los libros. Recuerdo que, en las clases de lengua y literatura, el objetivo era leer y ser capaz de resumir los libros, y que en filosofía leíamos más los libros de texto que los textos originales. Sigue leyendo

Contra el pensamiento único, conocer otras realidades

Paul Bohannan en Para raros, nosotros, un texto académico sobre Antropología, nos invita a ser reflexivos con la propia cultura, no con el fin de negarla, sino de escogerla (o no ) con conocimiento de causa. Elegir un camino, una ideología, una cultura no significa menospreciar o negar la validez de las demás opciones, sino ejercer una responsabilidad, la de elegir sabiendo que no es nuestra única opción.

Hemos crecido, al menos la mayoría, en una cultura del pensamiento único, herencia, en gran parte, de otras épocas de nuestra historia. Pero tendemos a aplicar ese “pensamiento único” a todas nuestras actividades. De este modo, corremos el riesgo de creer que hay una sola manera de pensar y hacer las cosas.

En medicina de familia esto se concreta en pensar que hay una sola forma de pensar (de hacer ideología y apología) de la medicina de familia. Como crecemos (=nos formamos y trabajamos) conociendo una forma casi unica en todo el país, es decir, equipo de AP, énfasis en la prevención, etc. podemos pensar que todo médico/a de familia en cualquier parte tiene las mismas experiencias e ideas. Pero no es así.

Invito a los lectores a leer Ideological Debates in Family Medicine(Sthepen Buetow & Tom Kenealy, editores) para comprobar como pueden darse argumentos, sensatos y bien definidos, para perspectivas y maneras diferentes de ejercer la medicina de familia: atención familiar, salud poblacional, el enfermo como centro, subespecialización, incertidumbre, MBE, racionalidad versus emociones, en equipo o no, etc. El número de autores que contribuyen es elevado y proceden de todo el mundo. Entre ellos Juan Gervas, Barbara Starfield, Iona Heath…¡Solo por ellos vale la pena!. (¡Ojala estuviera traducido!)

Creo que es un sano ejercicio plantearse el “¿y si fuera de otro modo?”. Imaginar otras realidades diferentes jugando con cambiar cosas en la nuestra, teorizar sobre las alternativas, desarrollar un pensamiento crítico con todo, incluso con nosotros mismos. Un ejercicio de imaginación  destinado no a soñar mundos irreales sino a plantear alternativas que pongan en jaque nuestra realidad, obligándonos a razonarla y argumentarla. Y todo ello destinado a cambiar el (nuestro) futuro y no a perpetuar un mismo presente.

Al final podemos seguir pensando que la forma en que nosotros pensamos la medicina de familia es la mejor (en nuestro aquí y nuestro ahora), o no. Pero, en cualquier caso, será una cuestión de elección y no de imposición de un pensamiento único.