De Humanidad y Humanidades, de la vida larga y breve.

Vivir como si siempre hubieras de vivir: nunca pensáis en vuestra propia fragilidad. No os detenéis a observar el tiempo que se os ha ido: lo gastáis como si tuvierais un caudal pleno y abundante, pero sucede que ese mismo día, que tenéis destinado a un amigo, un negocio, pudiera ser el último para vosotros. Como mortales que sois, tenéis miedo de todas las cosas, y las ambicionáis todas como si fuerais inmortales. Oirás decir a muchos: “Cuando llegue a los cincuenta me retiraré a descansar; a los sesenta dejaré las ocupaciones”…¿Quién te asegurará que todo ha de ocurrir según tú lo dispones?…¿No es acaso tarde comenzar a vivir, cuando ha de dejarse de vivir?  Lucio Anneo Séneca, De la Brevedad de la Vida, IV. (año 55 d.C.)

Hoy, un paciente, en tratamiento con quimio y radioterapia por un cancer inesperado (¿no son todas las enfermedades graves inesperadas?) me ha dicho en la consulta: ¡hay que ver como cambian las prioridades cuando te encuentras con algo así en tu vida!

Hoy, una persona ha muerto tras recibir disparos de otro ser humano, ¡muerte inesperada donde las haya!

Los profesionales sanitarios disfrutamos de un asiento de primera fila para los acontecimientos inesperados de la vida, esos que cambian el curso de un proyecto, de una historia personal que creemos previsible. ¿Cómo nos preparan para afrontar ese reto?¿Cuánto tiempo dedicamos a reflexionar sobre la imagen especular que nos ofrecen nuestros pacientes? Mañana podemos ser nosotr@s los que estamos a ese otro lado de la mesa. ¿Cómo aprendemos a ser felices a pesar de las historias que llenan nuestro tiempo vital? Humanizar la atención sanitaria requiere humanizarnos a nosotr@s mism@s, hacernos conscientes de nuestra fragilidad y vivir felices a pesar de ello. Negar lo evidente, que no somos más ni menos que nuestr@s pacientes y reconocer el mensaje que nos envía Séneca desde hace casi 2000 nos da herramientas para ver y vivir la vida de otra manera. Otra utilidad de las Humanidades en la formación sanitaria: aprender a reflexionar críticamente sobre nosotr@s y nuestra realidad. Al fin y al cabo, ¡aprender a vivir!

Hoy, una paciente me ha invitado a un café, me ha contado historias de su larga vida, 90 años, en los que ha conocido a 6 generaciones de su familia (de su abuela a sus tataranietos). Me ha contado que la vida ya se le hace cuesta arriba, cuando ya no puede vivir como ella desea, cuando ya no puede moverse con la misma agilidad, cuando debe pedir ayuda a sus hijos para la compra y la limpieza de la casa. A pesar de todo, sigue viviendo sola, hace su comida y la de sus nietos, atiende sus plantas… Me ha invitado a un café cuando he ido a visitarla por uno de sus achaques, cada vez más frecuentes y más molestos, aceptados como parte del envejecimiento (tal vez no por sus hijos, que son los que llaman). Hoy he agradecido su café, a esa hora en que mi estómago grita para volver a casa y almorzar, he disfrutado de sus historias, la he acompañado un rato. Hoy no le he curado nada, bueno…tal vez he curado un miedo, uno más.

Humanizarnos, desde los clásicos y desde la vida diaria…claves para avanzar en la calidad de nuestro trabajo.

El ensayo…escribir para reflexionar…también en Medicina

Reflexiones a partir de “El ensayo como forma”, de Theodor W. Adorno, filósofo perteneciente a la Escuela de Frankfurt y uno de los críticos con el pensamiento de la modernidad, esto es, del pensamiento que surge a partir de la Ilustración.

Lo traigo aquí porque es una manera de ver como la filosofía nos invita a reflexionar sobre el mundo actual, nos proporciona instrumentos de reflexión (como es el formato del ensayo) y, a pesar de que no aparece ninguna mención a la medicina, es posible extraer reflexiones sobre la práctica médica y la ciencia médica, reflexiones que nos ayudan a crecer como profesionales. Adorno nos invita a escribir, en forma de ensayos, para reflexionar y hacer crecer nuestras ideas. Pero, por el momento, los ensayos no se publican muy bien en las revistas médicas. Tal vez, con el tiempo, las cosas cambien.

El texto que sigue es largo, son mis reflexiones sobre el texto de Adorno. Invito a todos a hacer el experimento de leer directamente el texto y dialogar con él, sacando sus propias ideas. El texto nos invita a ser crítico y a utilizar la escritura como herramienta de aprendizaje, algo que ya he comentado en relación con la Medicina Narrativa.

Uno de los temas recurrentes en el texto “El ensayo como forma” es la relación entre el ensayo como producto y los productos artísticos, así como también el valor del ensayo en cuanto a su posible relación con el arte. Sigue leyendo

El hipertexto

Probablemente todos hayamos oídos alguna vez el término “hipertexto” y, en la mayoría de los casos pensaremos que se trata de algo relacionado con internet y la web.

Tomado de http://paulasacri.blogspot.com.es/2008_09_01_archive.html

El “hipertexto” tiene varias acepciones. Es a la vez el concepto de escritura no secuencial, basada en diferentes fragmentos (nodos) que se relacionan mediante enlaces (Ted Nelson) y la herramienta que nos permite crear este tipo de textos.

La hipertextualidad se sustenta sobre las siguientes bases teóricas (Campàs, El Hipertexto):

  • La teoría de que el cerebro humano funciona mediante asociación de ideas: Vannevar Bush diseñó, en la etapa pre-internet, una máquina que sería capaz de recuperar la información mediante este proceso de asociación de ideas (el Memex)
  • La filosofía de Wittgenstein, que tras formular el giro lingüístico, expresó en sus “Investigaciones filosóficas” la imposibilidad de expresar en escritura lineal (en texto secuencial) las ideas que relamente le venían a la cabeza.
  • Las teorías de la complejidad: que se oponen al paradigma de la simplificación que ha prevalecido en la ciencia positivista. Se relaciona claramente con la teoría del caos.

El hipertexto será pues una construcción textual realizada mediante fragmentos de textos (nodos), más o menos extensos, que se relacionan entre ellos mediante enlaces que pueden ser activados desde los anclajes a diferentes partes de cada texto. De este modo el lector puede construir su propio itinerario de lectura, en función de los fragmentos que va activando.

Entre las diferentes definiciones que se pueden aportar están las siguientes:

  • Ted Nelson: “aquella estructura que no se puede imprimir de manera adecuada
  • Ronald Barthes: “implica un texto formado por fragmentos de texto (lexias) y los enlaces electrónicos que los conectan entre sí”. “texto formado por bloques de palabras unidos electrónicamente en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta”.
  • George Landow: “medio informático que relaciona infomración, tanto verbal como no verbal”
  • Michel Foucault: e”el texto siempre es una red de enlaces: laas fronteras d eun libro no están bine definidad, ya que se encuentra atrapado en un sistema de referencias a otros libros…”
  • Jacques Derrida: “una forma de texto más rica, más libre, más fiel a nuestra experiencia potencial, depende de unidades discretas de lectura”
  • Pierre Lèvy: “un hipertexto es un conjunto de nodos vinculados por conexiones”
  • Norman Meyrowitz: “es al mismo tiempo herramienta para el escritor y medio para el lector”
  • Gary Marchioniru: “un documento electrónico que aprovecha las ventajas de acceso aleatorio a los ordenadores para superar la estricta linealidad de lectura”
  • Codina: “el hipertexto es al avez un modelo teórico, una abstracción, una clase de programas informáticos o una clase de documentos digitales”

Como podemos ver la hipertextualidad es un concepto que se relaciona claramente con las filosofías de la contemporaneidad y que se ha desarrollado exponencialmente al disponer de herramientas informáticas, donde internet es la principal, aunque no la única, forma de poner hipertextos a disposición de los lectores.

Pero, en este blog, además de presentar estos conceptos, me dedico a relacionarlos con la práctica actual de la medicina, especialmente la medicina de familia. ¿Podemos decir que la medicina es una práctica textual o hipertextual? Desde luego las nuevas historias clínicas informatizadas tienen una estructura hipertextual (si las usamos en todo su potencial), ya que podemos ir construyendo una lectura diferente en función de los enlaces que visitamos dentro de cada paciente. E incluso, nuestras lecturas pueden ser diferentes de una visita a otra (algo que no ocurría con las historias en papel).

Pero, además, creo que podríamos decir que la medicina de familia es una práctica que se asemeja a la creación hipertextual (tal vez más que a la narratividad simple) porque, en la práctica habitual, vamos activando diferentes fragmentos de historias (textos/nodos) en función de los anclajes que nos llaman la atención (palabras/gestos/exploraciones) en el paciente. Supongo que aquí hay mucho campo para reflexionar, pensar y aprender sobre las implicaciones que puede tener cambiar nuestra mirada sobre el paciente como texto al paciente como hipertexto.