Feminismos periféricos: la Red hace visible lo invisible

Los discursos invisibles no pueden cambiar la sociedad ni generar ningún tipo de crítica social constructiva que nos permita avanzar como sociedad de personas. Hasta hace no mucho, la decisión sobre qué discursos se hacían públicos dependía exclusivamente de aquellos que ostentaban el poder. Poder de estado (que no es otra cosa que el monopolio de la violencia legítima) o el poder de los medios de comunicación. Pero la difusión de internet ha permitido a los grupos con discursos minoritarios buscar su visibilidad, aunque no sea fácil. Y esta visibilidad es lo que permite que otros no solo conozcan sino además que se generen redes de potenciación.
En este sentido, la disponibilidad de la red y su carácter más abierto que los medios tradicionales, nos obligan a cierto relativismo en nuestras “ideas generales” sobre las características de movimientos sociales. Nos obligan a aparcar por momentos la perspectiva “occidental/eurocéntrica” e intentar conocer de primera mano.
Esta entrada hablará de los movimientos feministas. Pero no de los movimientos feministas occidentales, sino de otros movimientos que, en nuestro entorno, desconocemos. Por culpa de eso solemos ser muy liger@s al opinar sobre la situación de otras mujeres, en otras culturas, y en otros países. Ahora tenemos la oportunidad de conocerlas, de conocer su opinión, sus proyectos… y gracias a la red. Y eso puede cambiar nuestra perspectiva. Sin embargo, es importante tener siempre en mente que lo que conocemos solo es una parte de la realidad. Las mujeres, como los hombres, no somos un colectivo homogéneo donde todas tenemos los mismos problemas o las mismas opiniones, existen muchos factores: educación, nivel económico, etc, que influyen. Por eso no se habla de feminismo , sino de feminismos (en plural). También es importante recordar que las mujeres de los países llamados periféricos (no europeos) sufren una doble discriminación: la de ser mujer y la de ser “africana”, “musulmana”, extranjera al fin y al cabo. Por eso toda reducción a lo general es absurda.
¿Quienes son Haifa Haidar, Nawal al Sardawi, Asma Barlas, Irshad Manji, Shala Seherkat, Azzam Talghani, Ziba Mir-HOsseini, Hude Sharawi, Bchira Ben Mrad, Alya Baffoun, Zilla Huma Usman, Fatima Mernissi? Todas son mujeres comprometidas, en el presente o en el pasado, con la defensa de la igualdad de la mujer. Hablemos de algunas de ellas:
Nawar al Sardawi  es una mujer egipcia, psiquiatra, escritora y activista, de 79 años. Esperanzada con que la Revolución Egipcia tras las revueltas árabes puedan significar un cambio en el papel de la mujer en la sociedad egipcia. Ésta es su página web: http://www.nawalsaadawi.net/ En ella podemos leer (está en inglés y árabe) sus artículos, opiniones, etc. Es interesante ver el manifiesto del Sindicato de Mujeres Egipcias (Egyptian Women’s Union)
Asma Barlas: intelectual pakistaní, actualmente vive en EEUU (asilo político) y da clases en la Universidad. Ha escrito libros sobre el islam y la mujer, sobre el patriarcado que se esconde tras las interpretaciones oficiales del Corán. Es un referente en el movimiento feminista islamista por estos motivos. Fue la primera mujer pakistaní en el Servicio diplomático de su país.
Amina Wadud: mujer americana convertida al islam. Es una estudiosa del islam y activista feminista, profesora de Estudios Islámicos en una universidad americana. Actúa como iman (función tradicionalmente reservada a los hombres) en múltiples rezos de viernes, lo que le ha provocado muchas críticas.
Shahla SherkatShahla Sherkat: activista iraní, creadora de la primera revista para mujeres en Irán después de la Revolución (que ha sido cerrada por el gobierno). Defiende la lucha por la igualdad de la mujer, a pesar de las dificultades que el régimen iraní le pone. Una voz que no se apaga. Podéis encontrar más información aquí y aquí.

Huda Shaarawi: egipcia, vivió a principios del siglo XX (1879-1947), cuando el feminismo estaba en sus inicios. Fundadora de la Unión Feminista Egipcia en 1927, que aún está en activo.

Estos son algunos ejemplos de lo poco que sabemos sobre la lucha de las mujeres por la igualdad en otros países, continentes y culturas. Nuestros libros solo hablan del movimiento feminista español, europeo (y como mucho norteamericano) por lo que llegamos a creer que sólo existe lo que nosotros conocemos. La red nos permite acercarnos a otras luchas, a otras realidades y comprobar cuanto de afinidad y diferencia tenemos y, sobre todo, nos invita a difundir estos discursos desconocidos, a darles visibilidad, para poder cambiar las cosas (o mejor para apoyar el cambio que ellas buscan).
Para tener más información, se pueden consultar algunas de las siguientes páginas:
www.blackfeminists.org/  Se trata de una página escrita por mujeres de países periféricos: “Black Feminisms” se refiere a los movimientos feministas de países no europeos (África, Ásia, America Latina, etc.) No es un término referido al origen étnico, sino a su doble vertiente de mujeres oprimidas provenientes de países oprimidos.
–  http://www.africanfeministforum.org/ Página web dedicada a los feminismos en África.
http://www.wisemuslimwomen.org/ Página web dedicada a los movimientos feministas islámicos. Se trata de movimientos que buscan la conciliación de la igualdad de la mujer sin renunciar a la libertad de practicar el islam de una forma respetuosa con todas las personas, independientemente de su sexo.

Estos son ejemplos de como la Red da visibilidad a estos movimientos, facilita la interacción entre mujeres que, de otro modo, tendrían que afrontar una lucha solitaria por sus derechos, y sobre todo, les dan visibilidad de cara al resto del mundo: “aquí estamos”.

La Red crea un nuevo modo de interacción social que provoca un nuevo modo de definir y diseñar las estrategias de asociación y de lucha por los derechos humanos y que conlleva un nuevo modo de pensar los movimientos sociales: movimientos que crecen en red, a partir de la extensión (por contacto y conocimiento) de cada movimientos, que internacionalizan los fenómenos y amplían su foco de acción. Es una nueva manera de extender la lucha por la igualdad de las  mujeres a todos los entornos sociales y culturales. Aunque no hay que olvidar que la red no llega a todos los grupos sociales. Existe un nuevo tipo de exclusión, la de los “desconectados” (voluntaria o involuntariamente).